14 de julio. Organización

16 julio 2018

El viaje se inició con el relámpago de frío que entró por la sala de aduanas del aeropuerto de La Paz, 7:15 a.m.

En el avión viajaron unos 30 ruteros, 2 monitores y 2 de la organización. Había un revuelo y un olor a trementina que parecía salir de los pastilleros, los medicamentos contra el mal de altura que algunos (otros no) habían decidido tomarse religiosamente. Todos somnolientos. Sobre todo los de organización por haber maldormido en el avión y por tener esa parte de nosotros que sabía que esto no serían vacaciones.

¿Cómo están?

Me acerqué a los tres monitores: Bárbara, Guille y Ana (que apareció después). Se alegraron de saber que no era sólo una alimaña (nótese el cariño) sino que alguna vez había formado parte de esa locura.

Vamos, tenemos que asegurar el bus que nos lleva a La Paz. Estuvimos un rato centraos en los expedicionarios, dejándoles sacar dinero y pensando en cómo cumplir el horario. Lo peor es que algunos (entre los que me incluyo) no veíamos como un reflejo en ellos, sólo que más viejos y con el resquemor de cuál era la parte de nosotros que había envejecido: porque como fuera el amor a la aventura, estábamos jodidos.

Los buses del aeropuerto de La Paz (así como los de La Paz) eran como furgonetas que funcionaban de taxis. Hicieron falta tres para llevarnos a todos los del avión. La bajada, pese a hacerse con furgonetas maltrechas por carreteras sin cunetas, fue espectacular. Ya habíamos visto desde el avión los azulejos infinitos que componían la enorme ciudad de La Paz, y no podíamos entender la cosmogonía de la Tierra, los sonidos de los taladros en una ciudad siempre en obras parecen sacarle las cosquillas a la Pachamama.

Al final llegamos en tropel al centro Scout. Conocer en persona a la gente de organización con la que sólo había hablado, pero sobre todo la camadería porque sabíamos que estábamos en el viaje juntos. Ser el mismo alma desvencijada y cargada de simbolismo que el que se planteó por primera vez el Proyecto Ruta Inti.

Yo seguía con el dolor de cabeza (no con el mal de soroche), así que fuimos todos los de la organización (menos los de intendencia que estaban comprando material para preparar comida) a tomar café y hablar del itinerario. Lo curioso es que, hasta ese punto, parecía que nos conocíamos de toda la vida. No sólo eran las 26 horas de vuelo, sino la sensación de estar todos en el mismo ajo.

Cuando acabó la reunión me fui con Irene (mentora del grupo 2) a comprar una tarjea SIM para podernos comunicar con nuestros departamentos. Me estuvo contando su vida mientras pasábamos por la Plaza corriendo hacia el obelisco (estaba a reventar porque Evo Morales inauguró un teleférico).

Me contó que era musicóloga, música teórica pero no intérprete, como la gente se confundía que era. Ella era feliz entendiendo la música. Ahora es profesora de secundaria y, aunque nació en Palencia seguía teniendo muchos años a cuestas de haber trabajado en Cádiz (Cai, cai, cai). De tez morena y gafas, sabía al mismo tiempo mostrar amabilidad en sus charlas como encontrar la manera de que se portasen mejor.

Cuando llegamos, la tienda de la SIM estaba cerrada. Nos volvimos al campamento y nos pusimos a hacer de comer con intendencia. De casualidad me corté y me tuvieron que dar tres puntos en el dedo gordo el médico de la expedición. Me dolió, pero pude servir la cena y comer con el resto de gente.

Sólo cuando terminé de lavar mi plato me di cuenta de lo cansado que estaba. Muchas horas sin dormir y el mal humor del cansancio.

Mañana será otro día en la ciudad de La Paz. Misma parte, otros rumbos y ni un momento que se pudiera desaprovechar.

 

Matías es graduado en Ingeniería de Organización Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia y scout. Es extrovertido, entusiasta y muy curioso.

Lluna Martí Fernández

Juanjo Cordero Macías, nacido en 1995, se graduó en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y se ha especializado en periodismo científico y medioambiental.

Ha trabajado como redactor en la Agencia EFE y en el departamento de comunicación de la ONG conservacionista WWF. Además, trabaja para promocionar las energías renovables en España, de manera sostenible y en manos de las personas, con la entidad sin ánimo de lucro Ecooo.

Entró en el mundo de las rutas al realizar, de manera independiente, el Camino de Santiago y senderos por Europa. Participó en 'Ruta Siete' en el 2017 y ha viajado a Colombia, México y República Dominicana con la expedición 'Tahina-Can'.

Médica general nacida en Madrid en 1994. El voluntariado sanitario me ha permitido el lujo de descubrir culturas y personas increíbles en Ghana, Camerún, Perú, Brasil y México. Enamorada de la medicina psicosocial he trabajado con el Servicio Móvil de Atencion Sociosanitaria al Drogodependiente de la Comunidad de Madrid. Participé como expedicionaria de la Ruta Inti 2018: el Renacer del Sol. Me encanta la naturaleza, el deporte, viajar y aprender a través de otras personas.

Carme Honorato

Ana Tejedor nació 1997, en Sevilla. Es graduada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla, habiendo hecho los dos últimos años en Santiago de Chile y Barcelona y Máster en Comunicación Científica en la UPF-BSM, Barcelona.
Actualmente está enfocada en la comunicación científica, en concreto en la producción audiovisual de contenido divulgativo.
Con luz y un buen enfoque se decide a grabar en cualquier momento.
Participante en la Ruta Quetzal 2012. Graduada en Comunicación Audiovisual. Soy una apasionada del vídeo, la fotografía y el sonido. Comunicar a través del lenguaje audiovisual es mi especialidad, grabando y editando vídeo de eventos, corporativo, documental y ficción.
He trabajado para televisiones locales (À Punt, Plaza TV) y nacionales (Antena 3). Actualmente soy cámara, jefa de imagen, sonido y postproducción, editora y finish, del programa Plaza Lifestyle en Valencia Plaza.
Además del vídeo, mis otras grandes pasiones son viajar (que no turistear), los perros y los cactus.

Mar es una persona que ríe (mucho), llora (bastante) y habla (aún más).

Si quieres escucharla bien, tendrás que estar bien cerquita de ella, porque Mar habla muy rápido y muy (muy) flojo. Podrás bromear (en cualquier momento) y al mismo tiempo hablar de las profundidades más profundas de la vida (en algún que otro ratito).

Sabe escuchar. A lo mejor por eso estudió medicina (o no, ni ella misma sabe por qué lo hizo). Y a veces escribe; si le caes bien, quizá salgas en su próximo relato. Y a ratos dice que quiere ser artista y aprende a tocar instrumentos. Hace cosas así.

También le va la marcha y huye de hacer las cosas porque sí. Ahora quiere empezar a prepararse para ser profesora y estar con criaturas y de mientras, hacer un porrón de cosas más.

 

Beatriz Lázaro Martínez

 

Ruth Juan Domínguez, estudiante de derecho, con múltiples aficiones y con ganas de conocer mundo.

Marta Fernández es profesora, óptica-optometrista, audioprotesista. Amante de los viajes y del deporte, disfruta trasmitiendo a sus alumnos la inquietud por aprender y conocer nuevas culturas.

 

Eva Ruiz es una apasionada del deporte, la educación y la naturaleza. Graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y siguiendo su camino como educadora con el Máster de Formación del Profesorado en Secundaria y Bachillerato e investigando en el Departamento de Educación de la Universidad de Alcalá, aspira a convertirse en una futura docente que transmita valores a través del movimiento.
Por otro lado, compagina sus estudios con el ocio y el tiempo libre, disfrutando todos los veranos y durante el año, rodeada de jóvenes en diferentes experiencias educativas no formales, como campamentos o actividades extraescolares.
Eva piensa que la educación es el mayor acto de generosidad posible y que el mundo se ve más bonito con una sonrisa.

Mi nombre es Alberto, tengo 27 años. Con predilección por las nuevas experiencias en las que no sabes qué te encontrarás, el deporte y la montaña. Juntar todas ellas me lleva directamente a esta aventura y a poder compartirla con vosotros. Lo que define mi última gran pasión, conocer gente con las mismas inquietudes de las que poder aprender.

Leonor Canals Botas es politóloga y ha realizado un máster en Intervención Social con especialización en investigación y género en la UPNA.
Actualmente intentando realizar un doctorado, disfruta cosiendo mensajes feministas y anticapitalistas en camisetas y yendo de excursión al monte.

Curiosa, extrovertida y alegre. Próximamente graduada en Protocolo, Organización de Eventos y Comunicación Corporativa, siempre anda con algún proyecto en mente y abrazando lo que el futuro le depare.
Le encanta leer, el arte y el medio ambiente pero estar con gente y descubrir sitios nuevos la vuelven loca.