Reflexión post-Ruta V

16 enero 2016
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Por María López Hervés, Monitora

Para descubrir y conocerse uno mismo, hay que conocer al otro, descubrirlo, y a su entorno igual. Hay que viajar, hay que experimentar. Soy de alma inquieta, amante de la naturaleza, del deporte y la aventura, me gusta descubrir cosas, gente, costumbres, sitios… a mí misma.

Recuerdo que poco después de la primera toma de contacto con el equipo y expedicionarios en Buitrago de Lozoya, en una conferencia (que todos recordarán por los aspersores que se pusieron en funcionamiento de repente en una plácida tarde acalorada bajo la sombra de los árboles), que versaba sobre los diarios de viaje, Antonio Muñoz dijo “cualquier viaje es un cambio, pensad sobre el instante justo en el que decidisteis hacer este viaje; no cuando preparasteis las cosas, ni siquiera cuando os inscribisteis; si no en el momento exacto que decidisteis que queríais hacer un viaje como este, que queríais hacer este viaje, en cómo comenzó todo realmente” y a mi cabeza vinieron sentimientos y momentos imborrables ya: desde la búsqueda por internet hasta que saltando de rama en rama encontré esta ruta, hasta que medio año más tarde saliendo por la puerta de mi casa en bici como de costumbre dije: ¿y por qué no? Gracias por regalarme esa sonrisa de sentimientos al hacerme reflexionar sobre ello Antonio, cada vez que emprendo viaje lo hago; y también por insistir en que los diarios son importantes, pues no lo llegué a creer hasta que atesoré el mío: del cual me quise escapar al no anotarme al taller de historia, pero que empezó como una obligación al ser monitora y tener que llevar anotada hoja de ruta y otras tantas cosas, y acabó siendo uno de mis bienes preciados. ¿Tu conferencia, los diarios, destino, casualidad, la vida?

En cuanto al itinerario podría hablaros de las Lagunas, los bellos paisajes de un montonazo de sitos que pisamos y recorrimos, el agua tan rara y distinta a la acostumbrada a ver por mí, Cuenca con sus subidas y bajadas, los grandes monumentos que visitamos tanto en España como en Grecia, la subida y que decir de la estrepitosa bajada del grandioso monte Olimpo y la noche que pasamos a sus pies en un convento ortodoxo con voto de silencio y durmiendo como sardinas en lata literalmente, las historias que aprendimos por el camino, la post-aventura de ir a un país (Turquía) recién declarado en guerra durante el transcurso de la ruta, las estupendas actividades que hicimos durante la ruta, o todos los momentos increíbles con la gente y el descubrimiento de nuevas cosas en otras culturas, o anécdotas más personales como las sandalias de los buseros que me salvaron el viaje,  o las locuras en las fuentes. Y que todas estas cosas vividas, son las que te dan las ganas de vivir otras nuevas y de repetir algunas aunque sea de otras formas.

La verdad, es que recuerdo y atesoro momentos en mi retina, en mi mente. Y cada vez que algo me recuerda la Ruta Inti, me sirve para volver a dibujar una sonrisa en mi faz, sentir nostalgia y a la vez alegría, me sirve para pensar, reflexionar y acordarme de tanta tanta gente, y de tantos tantos momentos, y de tantos tantos aprendizajes. Pues todo se ha quedado en mí, lo que he sentido, lo que disfrutado: un regalo.

Es una experiencia intensa, donde se aprende, se desaprende, se ríe, se llora, te sorprendes, donde llegar a los límites y superarlos, apoyarse mutuamente, con momentos de estrés, y momentos en los que pensabas que era una tontería preocuparse por el tiempo que ibas a dormir o no dormir, pues eras una pieza más del engranaje y no tenías tiempo de pensar en esas “tonterías” (imagínate que hasta cosas como esta pasan por tu cabeza cuando “dormir” es una necesidad básica y la llegas a catalogar como “tontería pensar en ello”). Una experiencia de compartir conocimientos, tal y como compartir el grano, donde cualquiera puede aportar y que te aporten, aprovechar los segundos, exprimir la vida y disfrutar su jugo.

Disfrutar tanto de los momentos dulces, divertidos, estupendos, de alegría y de ojos como platos; hasta de los momentos duros, difíciles, y de cansancio; y no por masoquismo, si no por la lectura de aprendizaje que se obtiene de ellos cuando como dijo Steve Jobs, miras hacia atrás y puedes unir los puntos. Desarrollo y crecimiento personal. Es grandioso recordar por ejemplo que de “ideas de bomberos” siempre quedará la carcajada, recordar que de incluso los momentos más duros, sea cual sea el que ahora te venga a la mente : siempre puedes sacar una sonrisa, de al menos, como saliste airoso del paso.

Infinitamente agradecida a la Ruta Inti en su totalidad. Desde los primeros momentos en que se consideró mi candidatura para participar como monitora y me regalaron un SI, pues os aseguro chicos, que fue en ese momento y para siempre un regalazo, gracias por la confianza, espero haber estado a la altura de las expectativas, la ruta ha cumplido las mías con creces; hasta los momentos vividos en la ruta que me han enseñado tanto tanto tanto. Agradecida por el equipo humano de la ruta, desde los directores, a compañeros, a expedicionarios; pues cada uno me ha permitido aprender algo de ellos, algo de cada momento.

Ojalá hubiera más proyectos como este, y ojalá hubiera de los que abarcaran más rangos de edad para que todo el mundo al menos una vez en su vida pudiera disfrutar del descubrirse a sí mismos.

Desde luego creo que Ruta Inti es una buena fórmula para ayudar a cambiar el mundo, abrir la mente, compartir conocimientos, inquietudes, experiencias, etc  y de seguro al querer explicarlo, a cualquiera se le quedan detalles (muchos y de diversa clase)  por el camino. A ti que estás leyendo estas líneas:

  • Si la conoces: ya sabes de qué hablo.
  • Si no puedes  vivirla en primera persona: vívela a través de otros, síguelos  y los animarás (gracias abuelo de Elia en especial y a tantos otros en particular), colabora y apoya su causa, convierte su sueño en tu regocijo y viceversa.
  • Y si puedes: aprovecha la oportunidad que pasa ante ti, ve y vívelo en primera persona, y luego con una sonrisa, nos cuentas.  🙂

Para cada uno las sensaciones, las vivencias, la experiencia en sí, le aporta de diferente forma, por ello te animo a conocer más Ruta Inti, te animo a VIVIRLA.