Reflexión post-Ruta IV

26 diciembre 2015
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Por Luli Margiotta Zapata, expedicionaria, desde San Juan, Argentina

No soy la misma.

Creo en el dinamismo, promulgo siempre que el ser humano debe estar dispuesto al cambio.En ocasiones tenemos que abandonar la vida que habíamos planeado, porque ya no somos la misma persona que hizo aquellos planes.

Comparto un fragmento que marcó mi forma de pensar y actuar.

“El mundo es tremendamente flexible, y lo somos nosotros. 

No somos de ninguna manera, no estamos hechos de cemento, en el momento que pensamos “yo soy así, no voy a cambiar…, no voy a tolerar……, no voy a hacer…” quedamos ATASCADOS, y eso va directamente en contra de asumir riesgos. Solamente crecemos, e innovamos y llevamos a nuestros equipos cuando HAY ALGO QUE ILUSIONA Y QUE PARECE CASI IMPOSIBLE ASUMIR LOS RIESGOS”

 

Ruta INTI fue una experiencia transformadora, que tuvo una previa interesante de investigación y planeamiento, el durante consistió en descubrimientos de personas, lugares y de mi misma dentro de cada grupo y contexto nuevo que enfrentaba. 

El viaje concluyó, ya estoy en Argentina, con mi familia, amigos, los de siempre, los que perciben mi transformación. A muchos les parecerá que fue para mejor, a otros no, porque el “estar mejor” es relativo. Para mi, para la nueva Luli que está más dispuesta que nunca a someterse a metamorfosis, le encanta haber tomado la decisión de participar. 

Dar el SÍ no es fácil cuando en juego hay muchos recursos, tiempo, dinero, esfuerzo, dejar trabajo y estudio, que a papá no le guste mucho la idea, que mamá tenga miedito. Sin embargo hoy puedo felizmente compartir que la decisión fue la adecuada, y agradezco la iluminación que recibí de muchos amigos para atreverme a ser parte de la INTI.

Hay una remera amarilla que me cubre el alma y cariño difícil de cuantificar que cruza cualquier océano.