Día 21 (5 de agosto)

7 agosto 2017
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(Dos inteños hablando justo antes de dormir, metidos en el saco en una tienda de campaña)

Inteño 1: Qué día más intenso, a pesar de haber estado horas en el bus no hemos parado.

Inteño 2: Sí que ha sido intenso, sí, desde que salimos de Passau pasando por el campo de concentración de Mauthausen y la abadía de Melk. Finalmente llegamos aquí, este parque natural junto a la ciudad de Viena.

Inteño 1: ¡Es verdad! Tras dos semanas en Alemania por fin llegamos a Austria, ¡y de qué manera! Aunque desmontar las tiendas y cargar los buses bajo la lluvia no fue una tarea fácil, ahora tenemos otra anécdota que contar.

Inteño 2: Para mí lo más duro ha sido Mauthausen, tenía un nudo en la garganta. No me atrevía hablar con nadie. Es difícil de imaginar lo que ocurrió aun viendo el crematorio, la cámara de gas y los barracones.

Inteño 1: Incluyendo que fue el campo de concentración donde murieron 7000 españoles, se me ponían los pelos de punta.

Inteño 2: Parece imposible que pasara hace unas décadas, podría haber sido un antepasado nuestro.

Inteño 1: Conocer sus historias, ver objetos personales y pasear por allí hacía que fuese más fácil imaginar el día a día en el campo.

Inteño 2: Si hoy a día 6 de agosto hacía frío, debieron ser unos años durísimos durante los fríos inviernos austriacos. Sin olvidar que tenían que subir durante 12 horas diarias las escaleras de la muerte cargados de granito.

Inteño 2: Estoy de acuerdo, pero la siesta en el bus me ha venido fenomenal para poder disfrutar de la abadía de Melk ¿Qué te ha parecido?

Inteño 1: Me ha gustado, no me la esperaba así de grande y barroca. Además, el tener un guía me ha ayudado a entender su historia y valorarla más.

Inteño 2: Es curioso que la reina María Teresa, madre de María Antonieta, financiara la reforma de este monasterio incluyendo habitaciones para cuando ella fuera de visita con sus sirvientes. Lo más bonito era su biblioteca, pero recorrer sus habitaciones, sala del mármol y la iglesia me han dejado sin palabras. Tengo ganas del día de mañana, aunque es difícil de superar el día de hoy.

Inteño 1: Se me cierran los ojos, creo que deberíamos dormir si queremos aprovechar mañana en Viena y ver cómo crece el Danubio.

 

Carmelo Zamora Parrado y María de Pablo Morales (expedicionarios)